Saberes que se encuentran: conocimiento ancestral y ciencia para conservar y construir un futuro sostenible

Publicado el 1 de septiembre de 2026

La Fundación Shakaim promueve un modelo de conservación que integra el conocimiento ancestral Shuar con la investigación científica, reconociendo ambos saberes como herramientas complementarias para proteger el territorio. A través de la investigación, la educación y el desarrollo de productos naturales elaborados de manera responsable, se busca fortalecer las capacidades comunitarias, valorar los recursos del bosque y generar oportunidades económicas sostenibles. Esta visión apuesta por una conservación que no solo proteja la biodiversidad, sino que también preserve la cultura, fortalezca a las comunidades y asegure que el bosque continúe siendo fuente de vida, conocimiento e identidad para las futuras generaciones.

En los territorios Shuar, la naturaleza forma parte de una historia construida a través de generaciones. El bosque no es solamente un espacio que alberga una extraordinaria diversidad de especies; es también territorio, memoria, cultura, conocimiento y fuente de vida. En sus plantas, sus animales, sus ríos y sus senderos permanecen conocimientos que han sido transmitidos de generación en generación y que reflejan una profunda comprensión de la relación entre las personas y la naturaleza.

Reconocer y fortalecer estos saberes es fundamental para construir nuevas formas de conservación. Por ello, la Fundación Shakaim impulsa un enfoque que busca unir el conocimiento ancestral de las comunidades con el conocimiento científico, generando un diálogo respetuoso en el que ambos aportes se complementan.

Los conocimientos ancestrales permiten comprender el territorio desde la experiencia y la relación cotidiana con el bosque, mientras que la ciencia aporta herramientas para investigar, documentar, evaluar y fortalecer estos conocimientos. Juntos pueden contribuir a desarrollar alternativas que permitan conservar los ecosistemas y, al mismo tiempo, generar oportunidades sostenibles para las comunidades.

El conocimiento ancestral como patrimonio vivo

El saber sobre las plantas, sus usos, las formas de recolectarlas, cultivarlas y transformarlas constituye un patrimonio cultural que merece ser valorado y protegido. Estos conocimientos no representan únicamente una herencia del pasado; son un recurso vivo que puede contribuir a enfrentar los desafíos actuales de conservación y sostenibilidad.

La transmisión de estos saberes entre generaciones permite que niñas, niños y jóvenes reconozcan el valor de su territorio y comprendan que conservarlo también significa mantener viva una parte esencial de su identidad.

La ciencia como aliada del territorio

La investigación científica puede aportar nuevas herramientas para fortalecer los procesos comunitarios. El estudio de las especies, la identificación de sus propiedades, el análisis de calidad, el desarrollo de protocolos de manejo y transformación, así como el seguimiento de los impactos ambientales, permiten mejorar las prácticas existentes sin perder su vínculo con la tradición.

De esta manera, la ciencia se convierte en una aliada del conocimiento local: aporta elementos para comprender mejor los recursos del bosque y para desarrollar iniciativas que sean ambientalmente responsables, técnicamente adecuadas y culturalmente pertinentes.

Productos naturales: transformar el conocimiento en oportunidades

Uno de los caminos para lograr una conservación sostenible a largo plazo es generar alternativas económicas que permitan obtener beneficios del territorio sin destruirlo.

La elaboración de productos naturales a partir de especies manejadas responsablemente puede convertirse en una oportunidad para fortalecer las economías comunitarias y dar valor al conocimiento ancestral. Plantas medicinales y aromáticas, alimentos, productos derivados de especies nativas y otras iniciativas pueden desarrollarse bajo criterios de aprovechamiento sostenible, calidad e identidad territorial.

El objetivo no es extraer más del bosque, sino aprender a aprovecharlo de manera responsable, generando valor sin comprometer su capacidad de regeneración.

Cada producto puede convertirse así en una expresión del territorio: una oportunidad para preservar conocimientos, fortalecer capacidades locales y demostrar que un bosque conservado también puede generar bienestar.

Conservar para las próximas generaciones

La sostenibilidad no se alcanza únicamente protegiendo determinadas especies o delimitando áreas de conservación. También implica fortalecer a las personas que viven en el territorio, generar oportunidades para las nuevas generaciones y asegurar que el conocimiento continúe transmitiéndose.

Por ello, la Fundación Shakaim busca promover procesos donde conservación, investigación, educación y producción sostenible se encuentren en un mismo camino.

La visión es construir un modelo en el que las comunidades sean protagonistas de la protección de sus territorios y donde el conocimiento ancestral y científico se unan para encontrar soluciones frente a los desafíos ambientales y sociales del presente.

Porque conservar no significa solamente mantener un bosque intacto. Significa mantener viva la relación entre las personas, su cultura y la naturaleza; crear oportunidades sin destruir el territorio y asegurar que quienes vengan después puedan recibir el mismo patrimonio natural y cultural que hoy tenemos la responsabilidad de proteger.

Cuando el conocimiento ancestral y la ciencia se encuentran, el bosque deja de ser solamente un lugar que debemos proteger y se convierte en una fuente de conocimiento, identidad, oportunidades y futuro.